Entrevista con Jillian y Jason Bruenn, voluntarios estadounidenses en Coyhaique

viernes 12 de mayo, 2017
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Jason y Jillian Bruenn están casados y vienen de Kansas, Estados Unidos. Ambos decidieron emprender camino a Chile y actualmente viven en Coyhaique, donde apoyan a la labor docente de dos establecimientos diferentes. Jillian fue destinada a la Escuela Víctor Domingo Silva, donde trabaja el inglés oral y la motivación de estudiantes entre quinto y octavo básico, mientras que Jason realiza la misma labor con estudiantes de quinto básico a cuarto medio, en el Liceo República Argentina.

¿Por qué decidieron viajar a Chile para hacer un voluntariado?

Queríamos tener la experiencia de vivir y trabajar en otro país, de preferencia uno de habla hispana, para aprender español. Lo más importante: ambos queríamos ganar experiencia enseñando inglés como lengua extranjera. Cuando encontramos el Programa Inglés Abre Puertas, pensamos que sería una perfecta oportunidad para aprender sobre enseñar, mientras que también experimentaríamos otra cultura. La geografía espectacular de Chile y su cultura hospitalaria es lo que finalmente nos convenció de venir como voluntarios.

¿Cómo ha sido para ustedes aprender español?

El español de Chile puede llegar a ser un desafío debido a la omisión de sonidos y el uso de chilenismos. ¡Pero lo estamos logrando de a poco! Ha sido divertido aprender vocabulario y jerga. Nuestros estudiantes, colegas y la mayoría de gente que encontramos tiene ganas de enseñarnos algo sobre su cultura y lenguaje. Nuestros estudiantes están especialmente interesados en enseñarnos un par de palabras en cada clase. Es muchas instancias, un simple uso del “bacán” o “si po”, genera una reacción asombrosa de los chilenos, lo que nos hace sentir aún más motivados por seguir aprendiendo.

¿Cómo los recibió la escuela donde enseñan?

Ambos hemos sido muy afortunados de trabajar con profesores que nos han apoyado mucho. Desde nuestro primer día de escuela, la respuesta de estudiantes y equipo de trabajo ha sido muy positiva. La gente está curiosa sobre nosotros y quiere aprender de nuestras vidas en Estados Unidos. Es entretenido discutir nuestra vida y cultura con otros colegas y estudiantes. En la sala de profesores es común compartir un mate con los docentes, mientras escuchamos lo que hablan y tratamos de entender

¿Cómo es la relación con sus estudiantes?

!Nuestros estudiantes son muy divertidos! Ambos estamos de acuerdo en que los más jóvenes pueden ser más desafiantes, ¡porque tienen mucha energía! Las normas de clase y disciplina en Chile son diferentes a nuestras experiencias en los Estados Unidos, pero establecer estrategias de classroom management y un sistema de premios ha sido de mucha ayuda.

Nuestros estudiantes están interesados en nosotros y quieren saber cómo es la vida en nuestro país. Es entretenido incorporar intercambio cultural en nuestras clases, y también escuchar sobre la vida diaria de nuestros estudiantes. Coyhaique es una comunidad muy unida, y vemos seguido a nuestros estudiantes fuera de la clase, algo que amamos. De hecho, el otro día jugamos basketball en un parque público junto con algunos estudiantes de media de Jason.

¿Cuáles son sus expectativas para el próximo semestre?

Estamos muy enfocados en motivar a nuestros estudiantes y entregarles un ambiente en el que se sientan cómodos y con ganas de aprender inglés. Los dos sabemos de primera mano, cuán intimidante es aprender y hablar un nuevo idioma! Además, realmente queremos comunicarles a nuestros alumnos que hablar más de una lengua crea muchas oportunidades para enriquecer tu vida. Nos gustaría haber aprendido español mucho antes, cuando éramos jóvenes.

¿Qué piensan sobre Chile y la vida en Coyhaique hasta ahora?

Estamos amando Chile y la cultura patagona. Este país es hermoso y la gente aquí es increíblemente amable y amigable. Por supuesto siempre hay desafíos cuando te mudas a un país extranjero, especialmente si no hablas el idioma de forma fluida. De todos modos, cada vez que enfrentamos un obstáculo, hay alguien ahí para ayudarnos. Nos hemos sentido extremadamente seguros en Coyhaique, como también en cada pueblo que hemos visitado. Estamos muy contentos con nuestra vida. Arrendamos una pequeña cabaña a la que llegamos caminando desde nuestros dos colegios. La experiencia en general ha sido positiva, y estamos muy agradecidos del Programa Inglés Abre Puertas por la oportunidad de realizar un voluntariado en este increíble país.

*Foto: Jason y Jillian en Cerro Castillo, Región de Aysén