Entrevista con Luna Valdés, becaria “Semestre en el Extranjero”

martes 27 de diciembre, 2016
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Gracias a su perseverancia, Luna viajará a Melbourne para cursar ramos de pedagogía en inglés en la “Australian Catholic University”.

 

A partir de Enero de 2017, 67 becarios del Programa Inglés Abre Puertas (PIAP) del Ministerio de Educación viajarán a perfeccionarse, por un semestre, en universidades de diferentes países angloparlantes.

Es el caso de Luna Valdés Obaid, estudiante de la carrera de pedagogía en inglés de la Universidad Alberto Hurtado, quien fue una alumna destacada en inglés durante su etapa escolar y universitaria. Participó en los torneos de Debates, en los English Summer Camps y ahora también es becaria de “Semestre en el Extranjero”.

Esta beca que entrega el Ministerio a través del PIAP, beneficia a estudiantes que cursan los últimos años de la carrera de Pedagogía en Inglés en universidades acreditadas. Las y los becarios podrán estudiar durante medio año a países como Estados Unidos, Inglaterra, Escocia, Gales, Finlandia y Australia, a cambio de una retribución posterior de dos años enseñando en el sistema escolar (establecimientos municipales o subvencionados).

Luna viajará a la ciudad de Melbourne, para cursar ramos de pedagogía en inglés de la “Australian Catholic University”, cuyas clases comienzan el lunes 13 de febrero.

¿Cómo te enteraste de la beca semestre en el extranjero?

Desde que entré al pregrado quise irme al extranjero, fui a consultar a la dirección de cooperación internacional de mi universidad y ahí me enteré de que estaba este convenio exclusivo para los alumnos de pedagogía en inglés. En mi carrera somos bastante afortunados, porque del PIAP van por lo menos una vez al año a darnos una charla y explicarnos detalladamente en que consta el beneficio. Así que, desde un comienzo, empecé a prepararme en el perfil, traté de obtener excelentes notas y hacer ayudantías, hasta llegar a esto.

¿Cómo fue tu proceso de postulación?

Mi historia es medio complicada, porque en un comienzo yo juraba tener todo muy claro en mi cabeza. Tenía las ayudantías, el promedio, y me tocaba dar el TOEFL IBT. Considero que me apresuré en primera instancia, debido a que lo tomé y saqué 78 puntos. Necesitaba 80, y con ese resultado quedaba fuera de bases. Además, el sistema me cambió de sede porque la RM estaba completa, y tuve que dar el examen en Curicó. Al enterarme del resultado me puse a llorar, pero después dije “no importa, lo voy a dar de nuevo al tiro para no perder el training”. Lo hice y saqué 79 puntos. No lo podía creer.

¿Cuál fue tu reacción al enterarte?¿Perseveraste?

Al principio me dio rabia, ¿cómo iba a quedar fuera de base por un punto? Y ya había pagado 500 dólares por las dos veces que di la prueba. Luego pensé que el problema era yo y que esto no era para mí, y en mi desesperación llame al PIAP y me ayudaron guiándome y asesorándome en el proceso para dar El TOEFL ITB. Por parte de mi universidad me sentí muy acompañada. Finalmente lo di por tercera vez y saqué 90 puntos. Fue con ayuda de todos: de mi universidad, del PIAP, de los ángeles, las energías, de mil cábalas. Mi papa me decía “entra con el pie derecho”, “vístete de azul”, porque si a la tercera no me salía yo decía “ya no fue”.

¿Qué te pasó cuando supiste que habías ganado la beca?

Me puse a llorar de la emoción, tuve que salir de la sala cuando me avisaron, había profesores que me habían acompañado durante todo el proceso, que me abrazaron. Me costó mucho lograrla, así que debo destacar el apoyo de mi universidad, que de una u otra manera te dicen “sí, puedes hacerlo”, confiaron en mí y en mi potencial.

¿Qué piensas acerca de la beca “Semestre en el extranjero”?

Creo que es fantástica, porque es un programa sumamente completo. Es la única beca de este tipo que existe para pregrado y es un beneficio enorme. Muchas universidades tienen convenios de intercambio o pasantías en el extranjero, pero no basta con eso porque si no tienes la plata es un sacrificio enorme poder salir. El programa es excelente, y quizás te voy a poder responder mejor la pregunta cuando esté de vuelta.

¿Cómo te va a ayudar esta beca en tu desarrollo como docente?

Enormemente. Sobre todo cuando estudias una lengua extranjera en un contexto donde hablamos puro español. Hay un momento de tu aprendizaje en que te das cuenta que te estancas, te bloqueas y comienzas a cometer el mismo error una y otra vez. Yo quiero ser buena profe, enseñarles bien a mis estudiantes, entonces siento que con esta beca será mucho más fácil para mí hacer la tarea, y hacerla bien.

Creo que en aspectos metodológicos es donde más podré aprender. El hecho de que sea una cultura distinta, un país diferente, súper desarrollado. Tienen que tener habilidades que simplemente nosotros desconocemos. El cómo poder implementar eso en Chile, en un contexto desafiante, con muchos alumnos en sala, niños con situación vulnerable es lo que voy a tener que ver después. El cómo hacerlo, yo creo que esa es la magia.

¿Cómo crees que te ha ayudado tu participación en otras iniciativas del PIAP?

Me ha ayudado enormemente. Al principio, cuando estaba en tercero o cuarto medio no quedé en el Winter Camp. Después postulé de nuevo y quedé en a un Summer Camp. Fue una experiencia genial, el estar en contacto con voluntarios nativos te ayuda enormemente; el estar en inmersión, es fantástico porque tienes que encontrar una forma de comunicarte en inglés. Ese mismo año que participé también fui a debatir. Fue emocionante. De repente estaba ahí debatiendo con las chicas del Javiera Carrera y no lo podía creer, lo de los debates es una iniciativa tremenda.

Ahora seré facilitadora de los Summer Camps, siento que esto también me sirve para irme encontrando conmigo misma en el camino, porque siento que lo lindo de la pedagogía es eso, te encuentras contigo misma cuando tenías esa edad, tú puedes hacer los cambios con tus estudiantes, tú puedes hacerlos encontrar su vocación.

Cuando estés de regreso de la beca, ¿te entusiasma la idea de traspasar tus conocimientos a alumnos de colegios más vulnerables?

Si, de hecho ahora estoy con la beca “Vocación de Profesor” y quiero irme a zona, y cuando termine después de Australia me gustaría irme a un colegio que quede lejos de Santiago, ojalá en los sectores rurales. Trabajar por ejemplo, en Porvenir. Aunque el colegio tenga cinco alumnos, siento que el rol de profesor en los sectores rurales es diferente y yo siento que el cambio que puedes lograr desde ahí es mucho más grande. Para allá no llegan suficientes profesionales, y ellos necesitan inglés para su economía, por ejemplo para el turismo.

En mi familia son todos profesores, mi papá trabaja en un colegio súper vulnerable en Paine. Cuando alguna de sus alumnas entra a la universidad, sus ojos vibran, y yo quiero que me pase lo mismo. Eso es lo lindo de la pedagogía.